Misterio de una oscura desaparición
GRAN ESCAPE DE LOS HERMANOS HANSEL Y GRETTEL
Los niños habrían sido secuestrados por miembros de una secta satánica que tendría su sede en las afueras de Villa Allende.
Por Danisa Rios.
Hansel y Grettel Gómez, de siete años de edad, aparecieron en la mañana del miércoles 07 de septiembre en la zona de Unquillo. Los hermanos gemelos habían desaparecido hace diez días cuando se dirigían al colegio. Las pesquisas para hallarlos tuvieron en vilo a las autoridades y fueron motivo para la movilización de gran parte de los vecinos de Villa Allende, donde tiene residencia la familia de los mismos.
Según declaró el comisario Raúl Gutiérrez, los hermanitos Gómez habrían sido secuestrados por una secta satánica llamada “El Pan de Satán”, de la que la policía tenía algunos registros. La misma tenía su sede operacional en las afueras de Villa Allende, en el linde con Unquillo, donde los niños habrían permanecido prisioneros de una mujer mayor, que sería la líder del grupo.
El comisario Gutiérrez confirmó que los rehenes no fueron liberados, sino que escaparon de manera espectacular, dejando el gas del horno encendido, mientras la captora dormía. Los testimonios de los niños fueron certificados, cuando las fuerzas policiales allanaron el lugar que los pequeños habían señalado, encontrando muerta a la mujer que correspondía con las descripciones de los mismos.
Las pericias psicológicas realizadas a las victimas dejaron entrever que estos actuaron en defensa propia después de haber sufrido todo tipo de vejámenes, sobre los que todavía no se da información a la prensa.
El cuerpo fue reconocido como el de Gabriela Martínez de 65 años, dueña de una panadería en un barrio poco poblado de Villa Allende.
Más desapariciones
Investigaciones sobre el caso han relacionado lo sucedido a los hermanos Gómez con otros casos de desapariciones en los municipios aledaños.
Al parecer, la secta “El Pan de Satán” funcionaba en forma clandestina en Villa Allende desde hace más de dos años, o por lo menos hasta allí llegan los registros policiales.
Las fuentes criminalísticas se encuentran reacias a develar cuales eran las prácticas de esta secta y a qué votos se debían sus adeptos. Solo han revelado que en los últimos años han secuestrado a más de diez niños y que aún no se han encontrado más rastros de los mismos. Las conjeturas que se hacen al respecto giran alrededor del tráfico de menores al exterior.
Hasta ahora la policía ha capturado a cinco miembros del grupo religioso y le sigue la pista al resto, que practicaba sus ritos con una panadería como fachada, donde al parecer escondía a los pequeños.
Como si fuese una especie de broma macabra, la especialidad de la panadería consistía en galletas de jengibre con forma de niños.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario